Christensen - Un nuevo capítulo en la historia de Riotinto

9 de enero de 2014

La exploración moderna ayuda a revivir una mina de cobre icónica de España.

Christensen CT20 Rio Tinto

La enorme área minera de Huelva, en la región de Andalucía (sur de España), es conocida por la rojez del río que recorre su parte central, y por ser una de las minas más antiguas de la Tierra, con una antigüedad de más de 3000 años. Ubicada a unos 65 km al noroeste de Sevilla, también es el lugar que dio nombre a una de las empresas mineras más grandes y conocidas del mundo, Riotinto. Sin embargo, a finales del siglo pasado, se detuvieron las operaciones mineras en este lugar debido a los precios bajos del cobre y al declive de la demanda. La mina se cerró en 2001, pero eso no quiere decir que allí acabara la historia de Riotinto. El actual propietario de la mina, EMED Mining, se encuentra actualmente trabajando en la rehabilitación para su reapertura en 2015. Se trata de un plan ambicioso; sin embargo, con 123 toneladas de cobre sin explotar y el beneficio añadido de que haya una planta de procesamiento y otras instalaciones en buen estado, EMED espera que la mina esté en funcionamiento de nuevo en un plazo corto de tiempo. Las preparaciones continuarán a lo largo de 2014, incluido un nuevo programa de perforación de exploración. Este proceso lo está realizando MATSA (Minas de Aguas Teñidas) que, a su vez, ha involucrado a Ensersa, empresa contratista de minería e ingeniería civil capaz de ofrecer la última tecnología de exploración.

“La CT20 es una gran máquina y prueba la calidad que ofrece Atlas Copco. Estamos muy contentos con ella y los resultados que ha ofrecido. Además, la formación proporcionada por los técnicos de servicio de Atlas Copco fue invaluable y me di cuenta de que esta máquina es capaz de mucho más. Mis perforadores también están ahora más cómodos con la CT20. Lo verdaderamente impresionante es el silencio de la máquina durante la perforación y la facilidad de funcionamiento.”

Isidoro Sanchez, Jefe de operaciones de Insersa

Una tarea difícil en Cerro Colorado

Christensen CT20 Rio Tinto

La flota de perforación de Ensersa está compuesta por equipos de perforación de exploración de Atlas Copco. Se incluyen los equipos de perforación en superficie Christensen para distintas profundidades y capacidades, así como equipos Diamec para trabajo de muestreo de testigo. Pero la nueva versión de la sonda Christensen, la CT20, es lo que más está contribuyendo al proyecto. Esta unidad es potente, robusta y algo compacta, con un alcance en profundidades de hasta 2450 m (diámetro N), por ello parecía ser la elección perfecta. Sin embargo, el equipo de perforación se dio cuenta pronto de que la geología de Riotinto, alrededor de la mina de Cerro Colorado, presentaba un mayor desafío del que habían imaginado. Con las herramientas de perforación de rocas de diamante Hobic y Excore, la mayoría de barrenos se perforaron usando el sistema wireline HO. La roca y el sedimento subterráneo eran duros y variados, y tenían capas de cuarzo, muy diferente a las colinas uniformes y escalonadas del entorno andaluz adyacente. Las condiciones difíciles produjeron una cantidad excesiva de detritus, que amenazaba con bloquear el sacatestigos y aumentaba el desgaste de la sarta de perforación. Además, esto también estaba causando pérdida de agua, lo que resultó en un desgaste excesivo de la broca. En un esfuerzo para que la CT20 alcance todo su potencial, Atlas Copco organizó un curso de formación de una semana para el personal de Insersa, para lo cual llevó a los técnicos al lugar para estudiar las condiciones. El principal problema fue que las brocas se desgastaban muy rápidamente y el cambio de brocas hacía el tiempo de parada demasiado alto. Después de tres días, los técnicos de Atlas Copco aconsejaron cambiar los parámetros de perforación. Las rpm, la velocidad de penetración y el flujo de agua aumentaron. Además, el personal mejoró su habilidad de regular la tracción y el peso sobre la broca de la sarta de perforación. Antes de los cambios, los perforadores informaron de una vida útil media de la broca de 50-60 m. Tras los cambios, la vida útil de la broca aumentó enormemente a 240 m. Además, los perforadores comenzaron a lograr su objetivo: más testigos en menos tiempo y con mayor productividad.

Más testigos

La CT20 permite a los perforadores ajustar el flujo de agua, las rpm, el par y la velocidad de penetración. A medida que se van encontrando distintas formaciones y durezas de roca, el ingenioso sistema de control permite una velocidad de penetración constante que mantiene una eficiencia de perforación óptima. Esto también permite a los operarios centrarse en otros aspectos del funcionamiento, como documentar los resultados o afilar las brocas, sin tener que ajustar constantemente las palancas, girar mandos ni pulsar botones en el panel de control. Roberto Pascual, responsable de línea de negocio de Atlas Copco para equipamiento de perforación geotécnico en España, resume: "Hay tres lecciones importantes que se deben aprender de este caso. En primer lugar, que es importante entender las capacidades de la máquina y los sistemas que utiliza para perforar. En segundo lugar, que se deben probar las capacidades del equipamiento e identificar cómo obtener una productividad máxima. En tercer lugar, la importancia de la franqueza y la colaboración cercana.

“Son la comunicación y la colaboración las que hicieron posible el desarrollo de la CT20 y lo que nos ha permitido ayudar a nuestro cliente a lograr una mayor productividad, que se traduce en costes operativos reducidos, tiempos de parada inferiores y más testigos.”

Roberto Pascual