Instalación de un motor neumático

Un motor neumático necesita una determinada cantidad de aire y una determinada presión para funcionar. Por consiguiente, las mangueras de suministro y de escape deben tener las dimensiones adecuadas.

Líneas de aire

Las líneas de aire demasiado largas o con unas dimensiones demasiado pequeñas producirán caídas de presión, lo que conlleva pérdidas de potencia. La dimensión de la línea de escape debe ser mayor que la de la línea de suministro. Esto se debe a que el aire de escape ocupa un volumen mayor que el aire de suministro. Para una presión de entrada de 6,3 bares (= 7,3 bares de presión absoluta) y una presión de salida a nivel atmosférico (= 1 bar de presión absoluta), el aumento de volumen es un factor de 7,3. En la práctica, esto significa que si se usan las mismas dimensiones para las líneas de entrada y salida, se formará una contrapresión y el motor reducirá su eficiencia.

Preparación del aire

Para asegurar un rendimiento fiable, se deberá instalar un filtro de aire y un lubricador (si el motor no está exento de lubricación) en la línea de aire de entrada, a una distancia de 5 metros del motor. Se recomienda incorporar también un regulador de presión en el conjunto de preparación de aire. Este tiene la función de mantener la presión de trabajo deseada y se puede utilizar para modificar la potencia del motor y satisfacer exactamente las necesidades de la aplicación. Recuerde: al seleccionar un conjunto de preparación de aire, asegúrese de que todos los componentes tengan una capacidad de caudal suficiente para satisfacer los requisitos del motor.

Lubricación

Para lograr una vida útil y un rendimiento óptimo, un motor neumático debe recibir 50 mm³ de aceite por cada metro cúbico (1000 litros) de aire consumido. Una lubricación insuficiente producirá un desgaste acelerado de las aletas y una merma del rendimiento.